Regalar una motocicleta a un hijo menor de edad puede convertirse en una decisión con consecuencias irreparables, advirtió Carlos Sánchez, delegado en Veracruz de la Federación Rodando y Creando Cultura para el Motociclista, quien llamó a los padres de familia a reflexionar antes de entregar este tipo de vehículos a sus hijos.
Explicó que las motocicletas se han convertido en un medio de transporte muy utilizado por su bajo costo de adquisición, mantenimiento y consumo de combustible, lo que ha incrementado su presencia en las calles.
"Desafortunadamente es un vehículo de fácil accesibilidad económico en todos los sentidos, mantenimiento, combustible y es un vehículo de alta demanda últimamente".
El representante de los motociclistas señaló que, por practicidad, algunos padres permiten que sus hijos menores conduzcan motocicletas para trasladarse a la escuela, incluso llevando a varios compañeros sin las medidas de seguridad.
"Muchas veces que no pueden llevar a sus hijos a la escuela, les entregan este vehículo para que ellos lo hagan. Llevan uno, dos, tres amigos o cuatro amigos en la misma moto, sin casco todos y ahí vienen las consecuencias".
Carlos Sánchez recordó que, aunque un menor pueda aprender a manejar una motocicleta, la Ley de Tránsito establece que la licencia de conducir solo puede obtenerse al ser mayor de edad, por lo que llamó a respetar la normativa.
Como parte de los cursos de capacitación que imparten, explicó que realizan un ejercicio para hacer conciencia sobre las secuelas permanentes que puede dejar un accidente.
"Les preguntamos si tuvieran un accidente fuerte qué miembro les gustaría perder. Si es un brazo, se lo inmovilizamos; si es una pierna, también, y les pedimos que intenten moverse para que dimensionen la gravedad de un accidente", relató.
Al ser cuestionado sobre la canción "Le compré la muerte a mi hijo" de Los Tigres del Norte, donde se narra la tragedia de un joven que recibe un automóvil como regalo, el delegado consideró que la comparación es válida.
"Algo así, ciertamente, muy cierto, comparable con la canción. Desafortunadamente luego lloramos. Nos ha tocado ver casos en que llega la mamá corriendo diciendo: 'Sí es mi bebé, sí es mi bebé', pero ya no se puede hacer más", lamentó.
Finalmente, hizo un llamado a los padres para que valoren el riesgo al que exponen a sus hijos al regalarles una motocicleta.
"Primero hacer conciencia de lo que implica una motocicleta. Nosotros somos la carrocería; cualquier impacto lo recibe nuestro cuerpo. Hay que tener muy claro a qué se expone un hijo al regalarle una motocicleta", concluyó.