La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que existieron "omisiones y mentiras" por parte del exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, respecto a la captura de Ismael "El Mayo" Zambada, al señalar que existen contradicciones entre las declaraciones del exdiplomático y la información difundida posteriormente por el Buró Federal de Investigaciones (FBI).
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal cuestionó que, mientras Salazar sostuvo que agentes estadounidenses no participaron en el traslado y captura del líder del Cártel de Sinaloa, recientemente el propio FBI exhibió la avioneta utilizada en esos hechos como parte de un operativo de esa corporación.
"Ellos dijeron una cosa y después dicen otra. Presentan el avión como parte de un operativo del FBI. No solamente está el tema de la violación a la soberanía, sino también las consecuencias que tuvo este hecho en Sinaloa, al derivar en un conflicto entre grupos delictivos", expresó.
Sheinbaum informó que, ante estas inconsistencias, su administración solicitó a la Fiscalía General de la República (FGR) integrar esta información a la carpeta de investigación abierta sobre el caso.
La presidenta consideró que las nuevas evidencias fortalecen las dudas sobre la versión oficial que fue presentada hace casi dos años por las autoridades estadounidenses.
"Consideramos que hubo omisión y mentira por parte del exembajador. Por eso le planteamos a la Fiscalía que incorporara esta parte en la investigación", sostuvo.
La titular del Ejecutivo explicó que el punto central no es únicamente lo dicho por Ken Salazar, sino el hecho de que el FBI haya mostrado públicamente la aeronave utilizada durante la captura como si hubiera formado parte de un operativo realizado por esa agencia.
"El exembajador dice hoy lo mismo que dijo hace dos años, pero el problema es que recientemente el FBI presenta el avión como parte de un operativo suyo. Ahí está la contradicción", afirmó.
Añadió que esta situación también fue documentada en un reportaje publicado por un medio de comunicación estadounidense, lo que, dijo, incrementa las dudas sobre la información que recibió el Gobierno de México.
Sheinbaum insistió en que, además de las contradicciones detectadas, el caso involucra un tema de respeto a la soberanía nacional, ya que México fue informado de una versión distinta a la que ahora reflejan las acciones y documentos difundidos por las autoridades de Estados Unidos.
La presidenta reiteró que será la Fiscalía General de la República la encargada de continuar con las investigaciones y determinar las responsabilidades que correspondan conforme avance la indagatoria.