Aunque se prevé una disminución gradual de las lluvias durante el inicio de esta semana, en Veracruz persistirá la probabilidad de chubascos y tormentas, principalmente durante las tardes y noches, informó la"> Secretaría de Protección Civil del Estado.
De acuerdo con el boletín meteorológico vespertino, una vaguada sobre el suroeste del Golfo de México, en combinación con el ingreso de aire húmedo y la divergencia de viento en altura, continuará favoreciendo condiciones para lluvias, actividad eléctrica, rachas de viento, e incluso posible caída de granizo y torbellinos de manera aislada, especialmente en regiones montañosas del centro del estado y zonas limítrofes con Puebla e Hidalgo.
Para este lunes se espera poco cambio en las temperaturas máximas respecto a días anteriores. El ambiente será templado a fresco durante la madrugada y la noche, mientras que durante el día predominará un ambiente cálido a caluroso, sobre todo en las llanuras y costas.
Las lluvias más importantes se pronostican en zonas montañosas y cuencas del norte de la entidad, con acumulados generales de entre 5 y 20 milímetros, aunque de forma aislada podrían registrarse cantidades superiores. En algunos sectores también se prevén tormentas con acumulados puntuales de hasta 30 milímetros.
En las regiones de Pánuco, Tuxpan, Cazones, Tecolutla, Nautla, Misantla, Actopan, Antigua, Jamapa-Cotaxtla, Papaloapan y Coatzacoalcos-Tonalá se mantendrá cielo medio nublado a nublado, con probabilidad de lluvias y tormentas aisladas. El viento dominará del Norte, Noreste, Este y Sureste con velocidades de entre 20 y 35 kilómetros por hora, además de rachas más fuertes en áreas de tormenta.
Las temperaturas máximas oscilarán entre los 33 y 36 grados Celsius en municipios costeros como Pánuco, Tuxpan, Veracruz, Coatzacoalcos y Tierra Blanca, mientras que en ciudades de montaña como Xalapa, Huatusco, Orizaba y Perote se mantendrán entre los 23 y 29 grados.
Protección Civil recomendó a la población mantenerse atenta a las actualizaciones del pronóstico, evitar permanecer en zonas con riesgo durante tormentas por la posibilidad de descargas eléctricas y fuertes rachas de viento, además de vigilar el comportamiento de ríos y arroyos de respuesta rápida y estar alerta ante posibles derrumbes, deslaves y deslizamientos de laderas en regiones montañosas.