“En zonas urbanas, una familia de cuatro personas requeriría de casi 20 mil pesos mensuales para no estar en pobreza”, de acuerdo con un análisis realizado por Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO).
En el estudio, el ITESO refiere que “la situación actual de precios al alza ha generado más presiones a las familias de menores recursos para generar ingresos que les permitan tener un mínimo de bienestar”.
Cita que en el último año, el aumento de la línea de pobreza por ingresos fue de 5.9% en las ciudades y 6.1% en los pueblos, tasas ligeramente mayores a la inflación en general del INEGI.
Subraya que “aunque los alimentos siguen siendo los que más presionan el costo de vida en México (6.87% anual), el encarecimiento de los combustibles a nivel internacional empieza a ser un factor negativo para México, que ha intentado contener estas alzas con estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) en las gasolinas”.
“A pesar de los subsidios, hay presiones fuertes en los precios de los energéticos que están afectando al transporte, y lo preocupante es que el incremento del precio de la gasolina tiene un efecto en cadena, ya que también aumentan los costos logísticos de transportes de mercancías y esto también tiene un efecto en los precios de los alimentos”, advierte en un boletín.
Y alerta que “aunque los estímulos fiscales al precio de la gasolina pueden aliviar momentáneamente los bolsillos de los mexicanos, están afectando rubros como los ingresos tributarios de los estados y municipios, que requieren para sus obras y proyectos y obtienen en buena parte del IEPS”.