A casi diez semanas del derrame petrolero en el Golfo de México, organizaciones y comunidades señalaron que la afectación ambiental y social continúa, y acusaron que se está minimizando su impacto.
En un pronunciamiento, la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México indicó que “la mayoría de las playas afectadas por el derrame en Veracruz, Tabasco y Tamaulipas todavía no se pueden considerar ‘limpias’”, ya que en al menos 81 playas se detectaron manchas de hidrocarburo y residuos mezclados con arena.
Añadieron que “sigue recalando hidrocarburos en algunos sitios”, lo que evidencia posibles afectaciones en el fondo marino y la persistencia del contaminante en la región.
Las organizaciones también cuestionaron la atención institucional al señalar que ha sido desigual, al priorizar zonas turísticas y urbanas, mientras comunidades rurales, indígenas y afromexicanas han quedado en mayor vulnerabilidad.
Sobre los impactos, advirtieron que “se están minimizando los impactos ecológicos, sociales y a la salud causados por el derrame petrolero”, por lo que exigieron acciones urgentes para atender la problemática de manera integral.
En contraste con versiones oficiales, señalaron que aunque autoridades indicaron que las playas quedaron limpias en pocos días, los monitoreos ciudadanos y recorridos con autoridades evidencian la presencia de contaminantes en decenas de puntos a lo largo del litoral.
Además, informaron que continúan los arribos de hidrocarburos en playas, como en Pajapan, Veracruz, lo que sugiere que aún hay residuos en el fondo marino que son arrastrados por corrientes y eventos de “Norte”.
También reportaron afectaciones a la fauna, con registros de tortugas marinas, delfines, aves y peces sin vida, así como posibles daños en manglares y arrecifes, los cuales deben ser evaluados de forma continua.
En ese sentido, señalaron que las inspecciones actuales “se limitan a reconocer los hidrocarburos a simple vista”, lo que resulta insuficiente para dimensionar el impacto real en los ecosistemas.
Por ello, exigieron “impulsar de forma urgente un programa de monitoreo y evaluación de impacto que incluya estudios independientes de la contaminación”, tanto en el ambiente como en la salud de las personas expuestas.
Las organizaciones también denunciaron afectaciones económicas en comunidades costeras, debido a la disminución en la pesca y el turismo, así como la falta de claridad en la entrega de indemnizaciones.
Finalmente, hicieron un llamado a las autoridades y a la industria petrolera a implementar medidas integrales que garanticen la reparación del daño, la transparencia y la no repetición de este tipo de desastres.
¿Qué exigen?
Fuente y foto: AVC