En el marco del Día Nacional y Mundial de la Obesidad, el subsecretario de Políticas de Salud y Bienestar Poblacional, Ramiro López Elizalde, destacó la importancia de fortalecer la colaboración entre academia, gobierno y sociedad civil para acelerar las políticas públicas que permitan prevenir y combatir este problema de salud.
Enfatizó que la obesidad no es únicamente una cifra o un indicador epidemiológico, sino la expresión de entornos que limitan decisiones saludables y modelos que durante décadas privilegiaron intereses comerciales sobre la prevención.
Destacó que la salud pública argumenta con evidencia científica el grave problema de la obesidad, e hizo un llamado a las nuevas generaciones de investigadores a mantener independencia técnica y compromiso social, recordando que la ciencia debe dialogar con la realidad y traducirse en políticas públicas más justas.
Aseguró que México ha sido pionero en acciones como el etiquetado frontal, medidas fiscales y regulación sanitaria, impulsadas con base en evidencia científica generada por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP). Y destacó que con trabajo conjunto y políticas basadas en evidencia, México avanza hacia entornos más saludables para todos.
Agregó que la activación física es básica y la Organización Mundial de la Salud (OMS), refleja la necesidad de que niñas y niños en edad escolar y adolescente se activen por lo menos una hora al día y que los adultos y adultos mayores acumulen al menos de 150 minutos semanales de una actividad física moderada o 75 minutos de una actividad vigorosa.
Finalmente se destacó la importancia de mantener un enfoque integral para la prevención y el control de la obesidad, así como de dar continuidad a las acciones implementadas en el país.