La Asociación del Servicio Exterior Mexicano (ASEM) expresó su rechazo ante la posibilidad de que Marx Arriaga asuma una representación diplomática, luego de que trascendiera que el gobierno federal le ofreció una embajada en un país latinoamericano tras su salida de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
En un pronunciamiento oficial, la ASEM manifestó “comprensible indignación” y subrayó que la designación de embajadores y cónsules es una facultad constitucional específica, por lo que advirtió que ofrecer cargos diplomáticos desde instancias ajenas al proceso formal desconoce la institucionalidad del Estado mexicano.
La organización defendió que el Servicio Exterior Mexicano es un cuerpo profesional que se rige por mérito, preparación y experiencia, y sostuvo que nombramientos de carácter político demeritan la carrera diplomática y pueden afectar la interlocución internacional al otorgar representación del Estado a personas sin trayectoria en la materia.
El posicionamiento se dio después de que la presidenta Claudia Sheinbaum confirmara en conferencia matutina que se ofreció a Arriaga un consulado como alternativa para continuar en el servicio público, tras su salida de la SEP.
La mandataria explicó que la separación del exdirector de Materiales Educativos obedeció a diferencias en torno a la actualización de los libros de texto gratuitos, particularmente sobre la incorporación de mujeres en contenidos históricos. Aunque reconoció su desempeño como funcionario, indicó que existieron desacuerdos en criterios de gestión y que el ofrecimiento diplomático formó parte de las opciones planteadas para su continuidad en el gobierno.
mb
