La vacuna contra el sarampión es la principal herramienta para prevenir la enfermedad y frenar los brotes; sin embargo, no evita por completo el riesgo de contagio si una persona está expuesta al virus, explicó Mauricio Rodríguez Álvarez, vocero del Programa de Riesgos Epidemiológicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
En entrevista para XEU, el especialista detalló que la protección funciona en dos frentes: por un lado, contar con el esquema completo de vacunación, y por el otro, aplicar medidas complementarias para evitar contagios en la comunidad.
“Las personas con dos dosis pueden incluso no presentar síntomas o cursar la enfermedad de forma mucho más leve. La mayoría de los casos actuales se están presentando en personas que no tienen su esquema completo o que no están vacunadas”, subrayó.
El esquema completo consta de dos dosis. En zonas con brotes, además, se está aplicando una “dosis cero” a bebés de entre seis y once meses, seguida de las dosis regulares a los 12 y 18 meses. Los niños de seis años ya deberían contar con ambas aplicaciones.
Rodríguez Álvarez explicó que el sarampión inicia como un cuadro gripal, por lo que el uso de cubrebocas en entornos con casos confirmados o sospechosos puede ayudar a reducir la transmisión. No obstante, enfatizó que la vacunación es más efectiva que cualquier otra medida aislada.
“Es más valioso que todo el salón esté vacunado a que todo el salón lleve cubrebocas”, señaló.
También recomendó que niñas y niños con fiebre o síntomas respiratorios no acudan a la escuela para evitar contagios.
De acuerdo con la información epidemiológica más reciente, con corte al 13 de febrero, en el país se han acumulado 9 mil 478 casos desde febrero del año pasado.
Los estados con mayor número de casos son Jalisco, con 2 mil 400; Chiapas, con 546; además de Michoacán, Guerrero y la Ciudad de México.
En el caso de Veracruz, que cerró el año pasado sin casos, actualmente se reportan 25 contagios acumulados en lo que va del año, lo que indica transmisión activa del virus.
Ante este panorama, la Secretaría de Salud ha intensificado la campaña de vacunación para aumentar coberturas y frenar la propagación.
El especialista explicó que la población mayor de 50 años, en su mayoría, ya cuenta con protección natural, debido a que vivieron su infancia cuando el virus circulaba ampliamente en el país.
Sin embargo, recomendó que personal de salud y algunos trabajadores del sector educativo que estén en contacto con niñas y niños pequeños reciban un refuerzo si no han sido vacunados en los últimos 10 años o no cuentan con dos dosis comprobables.
Las mujeres embarazadas no deben aplicarse la vacuna; en cambio, las mujeres en periodo de lactancia sí pueden hacerlo sin riesgo para el bebé.