Amílcar Meza, presidente de la Asociación Estatal de Médicos Veterinarios, explicó cómo la relación entre humanos y mascotas puede ser una poderosa herramienta para combatir la depresión y mejorar el bienestar emocional y físico de las personas. En entrevista, el especialista detalló cómo la presencia de un perro o un gato no solo ayuda a quienes se sienten tristes o estresados, sino que también se ha comprobado científicamente que puede tener efectos positivos sobre la salud mental.
“No es solo porque nos gusten los perritos o los gatitos, sino por los efectos emocionales y químicos que genera la interacción con ellos”, señaló el Dr. Meza. “La relación humano-animal promueve la liberación de hormonas asociadas a la felicidad, como la oxitocina, lo que ayuda a reducir la ansiedad y la tristeza”.
El veterinario explicó que la presencia de una mascota ayuda a disminuir las hormonas relacionadas con el estrés, como el cortisol, que es un factor importante en el desarrollo de la depresión. “Las mascotas no solo ayudan a trabajar la parte emocional, sino que también nos ayudan con la salud física, ya que fomentan la actividad y el ejercicio”. Meza subrayó que esta interacción es especialmente útil para adultos mayores, quienes pueden beneficiarse de la compañía constante de sus animales de compañía, promoviendo la terapia ocupacional.
Además, el especialista destacó que “si emocionalmente yo estoy bien, es lo que le voy a transmitir a la mascota”. En este sentido, explicó que si el dueño se encuentra en un estado emocional negativo, como ansiedad o estrés, es probable que eso afecte al animal, lo que hace que la contención emocional y el apoyo mutuo sean esenciales para fortalecer la relación y la salud de ambos.
El veterinario también reflexionó sobre el profundo vínculo que se forma con las mascotas, “las personas dejan de ver al animal como el clásico perro o gato, y lo empiezan a considerar un miembro de la familia, lo que refuerza aún más el apoyo emocional que pueden brindar”.
mb