La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que su gobierno negociará un nuevo incremento al salario mínimo para 2027, pese a que empresarios han planteado frenar las alzas salariales ante la preocupación por los costos laborales y la generación de empleos formales.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria sostuvo que mantendrá la política de recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores y adelantó que en los próximos meses se definirá de cuánto será el aumento para el siguiente año.
Sheinbaum explicó que mantiene reuniones periódicas con representantes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y del Consejo Mexicano de Negocios, en las que escucha sus propuestas, aunque descartó abandonar el modelo económico de su administración, basado en la distribución de la riqueza y los programas sociales.
“Vamos a sentarnos a saber de qué tamaño va a ser el aumento el próximo año”, expresó.
La presidenta también rechazó otras propuestas planteadas por el sector privado, como modificar el Impuesto al Valor Agregado (IVA), y aseguró que, pese a las diferencias sobre la política salarial y económica, existe diálogo con los empresarios.
Sheinbaum recordó que el salario mínimo registró una recuperación durante los últimos años. De acuerdo con las cifras que presentó, pasó de alrededor de 2 mil 800 pesos mensuales en 2018 a más de 13 mil 500 pesos en 2026.
Para este año, el incremento fue de 13 por ciento en la zona general, donde el salario mínimo pasó de 278.80 a 315.04 pesos diarios. En la Zona Libre de la Frontera Norte, el aumento fue de 5 por ciento, al pasar de 419.88 a 440.87 pesos al día.
Sin embargo, todavía no se ha anunciado el porcentaje que se aplicará en 2027. La definición suele darse a conocer en diciembre, luego de las negociaciones entre el gobierno, los representantes de los trabajadores y el sector patronal.
De acuerdo con la información citada en el reporte, el presidente del CCE, José Medina Mora, señaló que la propuesta empresarial consiste en que los próximos incrementos al salario mínimo se ajusten conforme a la inflación, en lugar de mantener aumentos de dos dígitos como los registrados en años recientes.
La postura responde a las preocupaciones del sector privado por el impacto de los incrementos salariales en los costos de las empresas y en la creación de puestos de trabajo formales.
No obstante, la decisión sobre el salario mínimo se toma cada año mediante una negociación tripartita en la que participan el gobierno, los trabajadores y los empleadores.
Además, en octubre de 2024 se aprobó una reforma al artículo 123 constitucional que establece que los incrementos al salario mínimo no deben quedar por debajo de la inflación.
Por ahora, el gobierno federal mantiene su intención de negociar un nuevo aumento para 2027, aunque el monto definitivo se conocerá una vez que concluyan las conversaciones entre las partes involucradas.