La Comisión Nacional de los Derechos Humanos indaga los hechos del 11 de octubre, cuando una manifestación para exigir agua potable de calidad terminó en enfrentamientos, detenciones y denuncias de uso excesivo de la fuerza.
El organismo nacional reafirmó su compromiso con la protección del derecho a la protesta pacífica y con la erradicación y sanción del uso de la fuerza y la tortura como mecanismos de represión.
La movilización comenzó en la Glorieta de La Minerva y se dirigió hacia Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus. Durante la jornada se registraron enfrentamientos entre manifestantes y elementos de seguridad pública estatal.
Entre los hechos reportados se encuentran el uso de gases lacrimógenos y chorros de agua a presión para dispersar a los participantes, además de detenciones y personas lesionadas. Organizaciones de derechos humanos también denunciaron presuntas agresiones contra periodistas que documentaban la protesta.
La manifestación fue convocada para exigir agua limpia y de calidad ante las quejas de habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara por las condiciones del suministro en sus hogares.
La intervención de las fuerzas de seguridad y las detenciones derivaron en llamados de organismos de derechos humanos para esclarecer lo ocurrido, garantizar la integridad de las personas y determinar posibles responsabilidades.
La CNDH inicia investigaciones sobre hechos ocurridos el 11 de octubre durante la manifestación por el acceso al agua potable en Guadalajara y reafirma su compromiso con la protección del derecho a la protesta pacífica y la erradicación y sanción del uso de la fuerza y la tortura para reprimirlo. #DefendemosAlPueblo
— CNDH en México (@CNDH) October 15, 2026