Familiares de personas privadas de la libertad en el Centro Penitenciario El Castillo, en Mazatlán, Sinaloa, bloquearon este viernes 9 de octubre la carretera Internacional México 15, en la salida sur del municipio, para exigir información sobre el estado de salud de sus seres queridos, luego de una riña registrada un día antes y el fallecimiento de otros dos internos.
La manifestación comenzó alrededor de las 13:00 horas y los inconformes cerraron la circulación en ambos sentidos, lo que impidió el paso de vehículos y provocó congestionamiento vial en la zona.
De acuerdo con los familiares, decidieron realizar el bloqueo luego de que, según denunciaron, las autoridades les negaran el acceso al centro penitenciario para conocer las condiciones en las que se encontraban las personas recluidas.
Los manifestantes señalaron que, después del enfrentamiento ocurrido el jueves 8 de octubre, no recibieron información suficiente sobre el estado físico de sus familiares ni sobre las condiciones al interior del reclusorio.
También cuestionaron el tiempo que transcurrió antes de que se les informara sobre la identidad de los dos internos cuyo fallecimiento fue reportado este viernes. Según expusieron, aunque el comunicado oficial se difundió desde temprano, los nombres de las víctimas se dieron a conocer a sus familiares cerca del mediodía.
La demora, afirmaron, incrementó la incertidumbre entre quienes acudieron al penal para saber si sus seres queridos se encontraban a salvo.
Durante la protesta, algunos familiares expresaron preocupación por versiones que comenzaron a circular de manera extraoficial, según las cuales algunos internos presuntamente habrían sido maltratados por personal penitenciario y se les habría restringido el acceso a alimentos después de la riña.
Sin embargo, estas denuncias no habían sido confirmadas oficialmente al momento de la manifestación.
Los inconformes exigieron a las autoridades penitenciarias información directa sobre lo ocurrido en el Centro Penitenciario El Castillo, así como detalles sobre el estado de salud de las personas privadas de la libertad y las circunstancias de los dos fallecimientos reportados.
El bloqueo se mantuvo como una medida de presión para obtener respuestas y conocer las condiciones en las que permanecían sus familiares, ante la falta de acceso al reclusorio y la incertidumbre generada por los hechos registrados desde el jueves.