La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cuestionó el reporte de The New York Times sobre una revisión que realizarían agencias de seguridad de Estados Unidos a señalamientos contra Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, por presuntos vínculos con el crimen organizado y el contrabando de combustible.
Durante su conferencia matutina de este miércoles, Sheinbaum sostuvo que el propio reporte precisa que no existe una investigación formal contra López Beltrán.
“Fíjate cómo viene la nota, porque vale la pena. Es la misma reportera que hizo el reportaje aquel del fentanilo que se cocinaba en una cocina con… mientras había salsa picante a un lado”, expresó la mandataria al referirse al trabajo periodístico.
De acuerdo con el reporte publicado por The New York Times, dos agencias de seguridad estadounidenses estarían analizando acusaciones relacionadas con López Beltrán. La información fue atribuida a cinco personas con conocimiento directo de esas revisiones, quienes hablaron bajo condición de anonimato. El mismo reporte señala que hasta el momento no se han iniciado investigaciones formales en su contra.
La publicación también refiere que López Beltrán habría buscado establecer contacto con autoridades estadounidenses mediante intermediarios en varias ocasiones durante este año, aunque, según las fuentes citadas, no se habrían concretado conversaciones formales.
Cuestionada sobre si la Fiscalía General de la República (FGR) debería iniciar una investigación de oficio a partir de los señalamientos difundidos, la presidenta afirmó que, hasta donde tiene conocimiento, no existe actualmente una indagatoria de la Fiscalía relacionada con estos hechos.
“Pues que yo sepa, no, tendría que informar la Fiscalía, pero no tenemos conocimiento”, respondió.
La información publicada por el diario estadounidense se refiere a una revisión de señalamientos y no a una acusación formal o un proceso penal abierto contra López Beltrán en Estados Unidos.
El caso se suma a los cuestionamientos que en las últimas semanas han rodeado al hijo del expresidente, en particular por señalamientos relacionados con presuntos vínculos con redes de contrabando de combustible y crimen organizado, acusaciones que no equivalen por sí mismas a una determinación judicial de responsabilidad.