Diputados y senadores de Morena y partidos aliados se pronunciaron a favor de que el senador Enrique Inzunza mantenga su licencia y no se reincorpore al Senado, ante los señalamientos que enfrenta y la presión política que podría generar su regreso.
El diputado de Morena Arturo Ávila llamó directamente a Inzunza a solicitar licencia y consideró que sería un error que retomara sus actividades legislativas mientras persisten los señalamientos en su contra.
Aunque aclaró que se trata de una postura personal y no de una posición oficial de la bancada, Ávila sostuvo que cualquier persona ante acusaciones de esta naturaleza debería someterse al escrutinio de la justicia sin contar con fuero.
A esta postura se sumó el senador del Partido Verde, Jorge Carlos Ramírez Marín, quien consideró que Inzunza debería seguir el mismo criterio planteado para el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y mantenerse separado del cargo mientras avanzan las investigaciones.
Ramírez Marín señaló que la decisión corresponde finalmente al propio senador, pero estimó que mantener la licencia sería la alternativa más conveniente ante el escenario político que enfrenta Morena.
Por su parte, Gerardo Fernández Noroña reconoció la complejidad política que implicaría el regreso de Inzunza. Aunque defendió el derecho del senador a reincorporarse y dijo creer en su honorabilidad, advirtió que su presencia podría generar una nueva ofensiva de la oposición contra Morena.
El legislador incluso planteó que Inzunza podría asumir una especie de “sacrificio” político para contribuir a reducir la presión que enfrenta el movimiento.
Inzunza tiene previsto reincorporarse al Senado el próximo 30 de agosto, luego de más de 100 días de ausencia. Su eventual regreso ocurre en medio de los cuestionamientos por los señalamientos realizados desde Estados Unidos sobre presuntos vínculos con el crimen organizado, acusaciones que el senador ha rechazado.