La nueva planta que se instala en Metapa de Domínguez, Chiapas, será una pieza clave en la estrategia de México para combatir y erradicar el gusano barrenador del ganado, una plaga que mantiene restringida la exportación de ganado mexicano hacia Estados Unidos.
El proyecto, desarrollado en colaboración entre México y Estados Unidos, producirá hasta 100 millones de moscas estériles por semana, las cuales serán liberadas en el campo para interrumpir el ciclo reproductivo del insecto y reducir gradualmente la población de la plaga.
Así lo explicó Humberto Gómez, coordinador de la nueva planta, quien detalló que este método ha demostrado su eficacia durante más de cinco décadas.
Lejos de utilizar pesticidas o químicos, la estrategia se basa en un método biológico conocido como Técnica del Insecto Estéril, considerado seguro para el medio ambiente y altamente efectivo.
De acuerdo con Humberto Gómez, el proceso aprovecha una característica del gusano barrenador: las hembras solo se aparean una vez durante toda su vida.
"Cuando nosotros liberamos machos esterilizados, estos se aparean con las hembras silvestres y ellas cortan su ciclo reproductivo. Sí pueden llegar a poner huevos, pero esos huevos ya no eclosionan", explicó.
El especialista señaló que cada hembra puede producir entre 200 y 600 huevos, por lo que impedir una sola reproducción evita el nacimiento de cientos de nuevas larvas que posteriormente invadirían heridas en animales de sangre caliente e incluso en personas.
La producción arrancará con la recepción de un pie de cría procedente de la planta de COPEG, en Panamá, donde actualmente se producen las moscas fértiles que servirán como base para el proyecto mexicano.
Durante los primeros 21 días, la planta recibirá estos ejemplares para iniciar el escalamiento de la producción.
"Vamos a estar recibiendo este pie de cría para escalar la producción de 10 millones semanales hasta llegar a 100 millones de moscas estériles por semana hacia finales de noviembre", indicó Gómez.
La construcción y operación de la planta forma parte de un esfuerzo binacional para frenar el avance del gusano barrenador.
Además del impacto económico sobre la ganadería, Humberto Gómez recordó que esta plaga representa un riesgo sanitario, ya que puede afectar tanto a animales como a seres humanos.
"Es una colaboración binacional entre México y Estados Unidos. Es una inversión importante para la ganadería y también para el cuidado de la salud, porque este parásito puede atacar animales de sangre caliente y también personas", afirmó.
El especialista recordó que México logró erradicar la plaga en la década de los noventa mediante una estrategia similar, apoyada por una planta ubicada en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Sin embargo, esa instalación dejó de operar en 2012 y la vigilancia sanitaria quedó a cargo de la planta instalada en Pacora, Panamá, cerca de la frontera con Colombia.
"La plaga fue erradicada desde los años noventa en México y en el año 2000 en Panamá. Cuando cerró la planta de Chiapas, la responsabilidad pasó a Panamá. Ahora, con el reingreso de la plaga a Centroamérica y posteriormente a México, fue necesario volver a instalar una planta", explicó.
Aunque el inicio de operaciones representa un paso importante, Humberto Gómez advirtió que la erradicación no será inmediata.
Recordó que el primer proceso de eliminación del gusano barrenador tomó cerca de 30 años, aunque ahora confían en reducir considerablemente ese tiempo gracias a los avances tecnológicos y al aumento en la capacidad de producción.
"Estamos pensando incluso en ampliar esta planta y aplicar nuevas técnicas para incrementar la cantidad de moscas estériles. La idea es mejorar los tiempos que tuvimos hace algunos años", señaló.
Uno de los principales objetivos es recuperar el estatus sanitario que permita la reapertura total de la frontera para las exportaciones pecuarias.
El coordinador explicó que el combate al gusano barrenador se realizará mediante un barrido sanitario de norte a sur, liberando moscas estériles conforme disminuyan los casos en cada región.
"En el momento en que tengamos áreas libres en la parte norte, es muy probable que ya se permita la reapertura de la frontera. Lo importante es reducir los casos y avanzar gradualmente hacia el sur", comentó.
Finalmente, Humberto Gómez subrayó que la producción de moscas estériles, por sí sola, no será suficiente para erradicar la plaga.
Pidió a los productores mantener una vigilancia constante sobre sus animales, atender de inmediato cualquier herida y reportar oportunamente posibles casos de infestación.
"Este es un programa integral. La erradicación no solo depende de las moscas estériles; también requiere el cuidado de los animales, la curación de las heridas y la responsabilidad de todos los productores", concluyó.