En entrevista exclusiva para XEU, Miguel Ramírez, director de Bora Energy, advirtió que la crisis financiera de PEMEX y CFE ya la están pagando los ciudadanos con apagones, falta de obras y desabasto de medicamentos.
El especialista explicó que la baja calificación crediticia del país encareció la deuda de ambas empresas, obligando al gobierno a usar dinero público para rescatarlas.
PEMEX: Pérdidas y falta de mantenimiento
Ramírez calificó a PEMEX como un "hoyo fiscal" debido a las pérdidas en refinación y el fracaso de la estrategia de "soberanía energética".
"La forma de dejar de perder dinero es comprar gasolina al exterior, donde producir es más eficiente", afirmó.
Además, alertó sobre una "deuda oculta" con proveedores —crítica en Veracruz— a quienes no se les permite facturar. Esto frenó el mantenimiento, desatando derrames y explosiones. Sobre el nuevo director de la petrolera, ligado a la presidenta Claudia Sheinbaum, señaló que es un acierto porque el problema actual es estrictamente financiero.
CFE: Dos años más de apagones
Respecto a CFE, celebró que ya implementa contratos mixtos donde los privados invierten el 100% del capital y el Estado retiene el 54% de la propiedad. Sin embargo, advirtió sobre el corto plazo:
"Ver un kilowatt produciendo tardará un par de años. Nos esperan dos años más de apagones; es lo que toma construir una central y dejamos perder seis años".
El costo ciudadano
El director de Bora Energy concluyó que la falta de dinero provocó el recorte retroactivo a las pensiones y el desabasto de insumos como la insulina, obligando a los ciudadanos a pagar de su bolsillo lo que el gobierno desvió para rescatar al sector energético.
mb