El titular de la Secretaría de Salud, David Kershenobich alertó este martes sobre un aumento en casos de golpe de calor.
En conferencia mañanera, el funcionario explicó que el golpe de calo es un evento brusco y peligroso, ya que el cuerpo humano regula su temperatura entre 36.5 y 37.5 °C, pero en condiciones extremas puede perder esa capacidad.
“Cuando sucede un golpe de calor, de repente la temperatura llega a 40 °C y no la podemos controlar”, explicó.
Síntomas
Entre las señales de alarma se encuentran piel enrojecida, caliente y seca, náuseas, vómito, dolor de cabeza, sensación de desmayo y convulsiones.
Mencionó que en lo que va del año se han registrado 264 casos en México, y que la prevención incluye mantenerse hidratado, evitar la exposición al sol entre las 11:00 y las 16:00 horas, usar ropa ligera y permanecer en lugares frescos.
Los grupos más vulnerables son trabajadores expuestos al sol, adultos mayores, personas con discapacidad, mujeres embarazadas y niños.
¿Qué hacer?
En caso de que una persona sufra de golpe de calor se debe colocar en la sombra, en un lugar fresco.
También, se aconsejó ponerle a la persona bolsas de hielo en la nuca, bajo las axilas y sobre la ingle, así como poner los pies en alto y en caso de que la persona esté conciente darle agua para que esté hidratado.