El Senado de la República aprobó modificaciones a la Ley Federal del Trabajo para reglamentar la reducción progresiva de la jornada laboral, que pasará de 48 a 40 horas semanales para 2030. La reforma fue turnada ahora a la Cámara de Diputados para su aprobación final.
La votación en lo general fue unánime, con 104 votos a favor, mientras que en lo particular se aprobaron los cambios con 87 votos a favor —Morena, PAN, PVEM y PT— y 18 en contra —PRI y Movimiento Ciudadano—. La reducción será gradual, con 2 horas menos por año, y no implicará disminución de salarios.
El dictamen reforma los artículos 59, 61, 66, 68, 69, 71 (segundo párrafo) y 132 (fracciones XXXII y XXXIII) de la Ley Federal del Trabajo. Uno de los puntos más debatidos fue que la norma no establece dos días de descanso obligatorios por semana, lo que provocó la oposición del PRI y MC, así como el reclamo del PAN de que se garantice esta medida.
De acuerdo con el legislador panista Raymundo Bolaños, la reforma representa un avance significativo, pero aún persiste el “reclamo histórico” de contar con dos días de descanso obligatorios. Por su parte, los impulsores destacaron que la medida permitirá que empresas y sectores productivos se adapten gradualmente sin afectar su operación, y alineará la legislación mexicana con estándares laborales internacionales.
La reforma complementa la reforma constitucional aprobada semanas atrás, que establece la base legal para la reducción de la jornada laboral. La Cámara de Diputados será la siguiente instancia para su revisión y eventual promulgación.