El caso de personas afectadas tras la aplicación de sueros vitaminados en Sonora continúa creciendo y generando conmoción. Hasta ahora, autoridades de salud han confirmado 10 casos sospechosos, de los cuales seis han resultado en fallecimientos, mientras las investigaciones siguen en curso, reportó el periodista Alan Rubio.
De acuerdo con el secretario de Salud estatal, José Luis Alomía Tegarra, dos personas más fueron dadas de alta tras mejorar su estado de salud, en tanto que otros dos pacientes permanecen hospitalizados, uno de ellos en condición grave en un hospital de Hermosillo.
Las autoridades no descartan que el número de víctimas pueda aumentar en las próximas horas, ante versiones sobre un posible nuevo caso que aún no ha sido confirmado oficialmente.
El sitio donde se aplicaban los sueros se mantiene bajo resguardo de corporaciones de seguridad, mientras la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora realiza diligencias para esclarecer los hechos.
Como parte de las investigaciones, se han llevado a cabo tres cateos en distintos inmuebles, con el objetivo de recabar evidencia sobre la procedencia y composición de las sustancias utilizadas.
Además, la Fiscalía emitió una alerta de búsqueda contra el médico que presuntamente suministraba estos tratamientos, cuyo paradero aún se desconoce.
Los testimonios recabados revelan un patrón preocupante: pacientes que, tras recibir el suero, presentaron complicaciones graves en cuestión de horas o días.
Uno de los casos es el de una joven de 19 años, quien acudió a una clínica privada por un problema dermatológico. Tras recibir el tratamiento, comenzó con síntomas como taquicardia e inflamación, que posteriormente derivaron en fallas en órganos vitales. La paciente falleció semanas después.
De acuerdo con familiares, inicialmente no se relacionó su muerte con el suero aplicado, sino hasta que se hicieron públicos otros casos similares, lo que los llevó a presentar una denuncia ante la autoridad.
Según lo documentado, los sueros no eran productos estándar, sino que eran modificados por el médico, quien añadía distintas sustancias dependiendo del paciente.
Incluso, algunos tratamientos se aplicaban a domicilio, mediante personal de enfermería de la misma clínica, lo que ha encendido alertas sobre la falta de regulación en este tipo de servicios.
Hasta el momento, se desconoce la composición exacta de las soluciones, por lo que autoridades estatales y federales continúan con los análisis correspondientes.
El caso ha trascendido más allá de Sonora, generando atención a nivel nacional e incluso internacional. Mientras tanto, familiares de las víctimas han comenzado a interponer denuncias y exigir justicia.
Las autoridades mantienen abiertas todas las líneas de investigación para determinar responsabilidades y evitar que hechos similares se repitan.