Tras las declaraciones del secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales, quien señaló que la chapopotera del yacimiento de Cantarell es una de las principales fuentes de contaminación en la zona, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que aún no se ha determinado el origen de la emanación de hidrocarburos.
La mandataria explicó que podría tratarse de un fenómeno natural, de un pozo no explotado o incluso de una posible falla en instalaciones de Pemex, por lo que ya se lleva a cabo una investigación exhaustiva en todo el yacimiento.
“Se está realizando un análisis profundo para conocer el origen de esta emanación”, señaló, al destacar que es fundamental esclarecer si se trata de un proceso natural o de un incidente operativo.
Paralelamente, indicó que el gobierno federal mantiene acciones de contención para evitar que el hidrocarburo alcance las costas. En ese sentido, aseguró que actualmente las playas se encuentran limpias gracias a labores de saneamiento, no porque haya cesado la llegada de petróleo.
Asimismo, subrayó que se ha trabajado de manera directa con pescadores y comunidades afectadas, con el objetivo de reparar los daños ocasionados por este fenómeno.
La presidenta también anunció que el grupo interdisciplinario conformado para atender e investigar los derrames operará de manera permanente. Este equipo está integrado por la Secretaría de Marina, Semarnat, la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Pemex y la Secretaría de Energía.
Detalló que, aunque ya existía un plan de contingencia para responder a emergencias mediante la instalación de puestos de mando, ahora se fortalecerán las estrategias, particularmente en materia de prevención.
Entre las nuevas medidas, destacó el desarrollo de sistemas de alertamiento oportuno que permitan detectar fugas de hidrocarburos, así como informar de manera directa a pescadores sobre posibles riesgos.
Finalmente, Sheinbaum Pardo resaltó la importancia de los estudios sobre las corrientes del Golfo de México, en los que han participado diversas instituciones, entre ellas el CICESE. Añadió que estos trabajos serán clave para perfeccionar los sistemas de monitoreo tanto de fenómenos naturales, como huracanes, como de posibles episodios de contaminación marina.