El Senado de la república aprobó en lo general y lo particular el llamado Plan B de la reforma electoral. Quedó descartada la revocación de mandato para las elecciones de 2027.
Luego de la votación solo una parte del Plan B fue aprobado, que incluye eliminación de privilegios y recorte presupuestal a los congresos locales y el Senado.
Fue la senadora del Partido del Trabajo, Lizeth Sánchez, quien presentó la reserva con la que quedó fuera el tema de la revocación de mandato del próximo proceso electoral y afirmó que en su partido estaban a favor de que cada gobernante debe ser evaluado por la ciudadanía. por eso defendemos la revocación de mandato como un avance democrático: "Algo que no podemos es quedarnos en desventaja los partidos minoritarios sobre un partido mayoritario", reiteró.
“Creemos que los instrumentos democráticos deben diseñarse con responsabilidad para preservar su verdadera naturaleza. Porque hay una diferencia fundamental: la elección es el momento en que el pueblo decide quién gobierna; la revocación de mandato, por su parte, es el momento en que el pueblo evalúa cómo gobierna quien fue electo”, destacó en tribuna.
Y tras varias horas de discusión en el pleno, al filo de la medianoche se realizó la votación de la reserva presentada por el Partido del Trabajo, que planteaba dejar fuera el proceso de revocación de mandato del próximo proceso electoral, por lo que una vez eliminada esa modificación al artículo 35 de la Constitución, se avaló el dictamen y las bancadas de oposición estallaron en júbilo.