Las comisiones de Puntos Constitucionales y de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados aprobaron por unanimidad la reforma constitucional para reducir la jornada laboral a un máximo de 40 horas semanales.
El dictamen, enviado por el Senado de la República, fue avalado sin modificaciones y establece una transición gradual sin reducción de salario ni prestaciones. Además, fija un nuevo tope al tiempo extraordinario y prohíbe que menores de 18 años laboren horas extra.
La propuesta contempla una disminución de dos horas por año a partir del 1 de enero de 2027, hasta alcanzar las 40 horas semanales en 2030.
Tras el aval en comisiones, el proyecto será turnado al pleno de San Lázaro para su votación esta misma semana. De ser aprobado, requerirá el respaldo de al menos 17 congresos estatales para su promulgación. Posteriormente, el Congreso de la Unión contará con un plazo de 90 días para adecuar la Ley Federal del Trabajo a la nueva disposición constitucional.
