De acuerdo con un documento entregado a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, el Banco Unión Progreso, vinculado al exgobernador de Chihuahua, César Duarte, renunció a sus beneficios bancarios por parte de los accionistas.
Según el documento, esto se debió a una redefinición de la estrategia de negocios, para convenir a los intereses de las entidades, que conforman dicho grupo.
Cabe mencionar que el banco causó polémica, luego de que el exgobernador y uno de sus secretarios de confianza, Jaime Herrera Corral, realizaron un fideicomiso para refinanciarla a través de acciones del banco Banorte con el que pretendían obtener el 15 por ciento de la ganancia con la operación del dinero.
En 2014, se detectaron 342 transferencias del Gobierno del Estado hacia el Banco Unión Progreso, donde se contabilizaron al menos 80 mil millones de pesos en pagos que salieron desde la Secretaría de Hacienda.
Luego de esto la asociación Unión Ciudadana, liderada por Jaime García Chávez detectó las irregularidades y las denunció ante la Procuraduría General de la República.
Pese a esto, en marzo de 2018 la PGR informó que decidió no ejercer acción penal contra Duarte por los delitos denunciados por García Chávez.
Fuente: ElSoldeMéxico/eap/foto: Archivo