La Corte Penal Internacional (CPI) rechazó las sanciones impuestas por el Gobierno de Estados Unidos contra la institución y advirtió que las medidas buscan obstaculizar sus investigaciones y procesos judiciales. En un pronunciamiento difundido el 9 de octubre de 2026, el tribunal aseguró que continuará cumpliendo su mandato con independencia e imparcialidad.
La Corte señaló que las sanciones se suman a las designaciones impuestas previamente contra 13 jueces y fiscales independientes vinculados con sus funciones judiciales.
La CPI indicó que fue creada mediante un tratado internacional y que tiene el mandato de investigar y enjuiciar a responsables de genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y crimen de agresión.
En su declaración, el tribunal sostuvo que las sanciones estadounidenses constituyen un intento de impedir que cumpla sus funciones y representan una afectación al Estado de derecho y al orden jurídico internacional.
La institución también señaló que las medidas buscan perturbar sus operaciones e intimidar a quienes trabajan en ella o colaboran con sus actividades.
Pese a las sanciones, la presidenta de la Corte Penal Internacional, Tomoko Akane, afirmó que el organismo mantendrá sus labores.
"La Corte seguirá cumpliendo plenamente su mandato, con independencia e imparcialidad, actuando únicamente sobre la base de la ley y las pruebas, en aras de las innumerables víctimas de crímenes graves", declaró Akane.
La CPI advirtió que necesita el respaldo de los países que forman parte del Estatuto de Roma para garantizar la continuidad de sus operaciones.
Por ello, pidió a los Estados parte adoptar medidas concretas para asegurar que la institución cuente con los recursos necesarios para continuar sus investigaciones y procedimientos judiciales.
El tribunal sostuvo que, junto con sus Estados miembros, ha realizado esfuerzos para mantener sus actividades ante las dificultades derivadas de las sanciones.
La Corte también recordó que el Estatuto de Roma establece el compromiso de investigar y sancionar los crímenes más graves que afectan a la comunidad internacional.
La Corte Penal Internacional es un tribunal internacional con sede en La Haya, Países Bajos, encargado de juzgar a personas acusadas de los crímenes más graves contemplados en el Estatuto de Roma.
Entre sus competencias se encuentran el genocidio, los crímenes de lesa humanidad, los crímenes de guerra y el crimen de agresión, bajo las condiciones establecidas en su marco jurídico.
Estados Unidos no es parte del Estatuto de Roma, tratado que establece las bases legales de la Corte.
En su pronunciamiento del 9 de octubre, la CPI reiteró que continuará ejerciendo sus funciones y llamó a los países que integran el tribunal a respaldar su capacidad operativa.