La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instruyó a sus embajadas en distintos países, incluida México, a recopilar información sobre organizaciones consideradas de "izquierda radical", una medida que ha sido comparada por analistas con una extensión del llamado "macartismo" más allá del territorio estadounidense.
De acuerdo con documentos internos del Departamento de Estado obtenidos por el medio Politico, las representaciones diplomáticas deberán elaborar reportes sobre grupos que pudieran representar una amenaza para ciudadanos, empresas o intereses de Estados Unidos en el extranjero.
La solicitud incluye identificar organizaciones de izquierda radical activas en cada país, describir sus actividades, liderazgo, capacidad operativa, posibles vínculos internacionales y evaluar si podrían recurrir a actos de violencia o extremismo.
Según el reporte, la instrucción forma parte de una estrategia de la administración Trump para ampliar el monitoreo de movimientos políticos considerados potencialmente peligrosos para la seguridad nacional estadounidense.
En el caso de México, la embajada deberá remitir un informe sobre la presencia de estos grupos, aunque hasta el momento el gobierno estadounidense no ha señalado públicamente a organizaciones específicas ni ha informado si existe alguna amenaza concreta.
La medida ha generado comparaciones con el "macartismo", periodo ocurrido en Estados Unidos durante la década de 1950, cuando el senador Joseph McCarthy encabezó una campaña para investigar y perseguir a presuntos simpatizantes del comunismo dentro y fuera del gobierno, en un contexto de fuerte tensión durante la Guerra Fría.
Hasta ahora, el Departamento de Estado no ha emitido un pronunciamiento público sobre los documentos filtrados ni sobre el alcance de la instrucción enviada a sus embajadas.