El Departamento del Tesoro de Estados Unidos publicó este viernes una licencia que extiende hasta el 16 de mayo la autorización para realizar transacciones relacionadas con petróleo ruso ya cargado en buques antes de la entrada en vigor de sanciones.
La medida, reportada por medios locales, permite completar operaciones de crudo que ya estaban en tránsito, pese a las restricciones impuestas a Moscú por la guerra en Ucrania, y busca evitar disrupciones inmediatas en el mercado energético global.
Según el documento oficial, la extensión no levanta las sanciones sobre el petróleo ruso, sino que mantiene una excepción limitada para cargas ya embarcadas, en un contexto de alta volatilidad en los precios internacionales del crudo.
La decisión se produce en un momento de tensión en el mercado energético, marcado por la guerra en Oriente Medio y las preocupaciones sobre el suministro global, mientras Washington busca nuevas conversaciones con Teherán durante el fin de semana con el fin de encontrar un acuerdo definitivo.
El próximo miércoles vence el plazo de dos semanas que ambos países acordaron un cese al fuego y de acuerdo con Trump, Irán ya abrió el estrecho de Ormuz para permitir el tránsito de petróleo de forma regular.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió el 12 de marzo la licencia general 134 de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), que autoriza de forma temporal las transacciones necesarias para la venta y entrega de petróleo ruso ya cargado en buques antes de esa fecha.
La medida, inicialmente válida hasta el 11 de abril, fue concebida como una excepción limitada dentro del régimen de sanciones contra Moscú.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, defendió la decisión al señalar que el petróleo afectado ya estaba en tránsito y que la licencia no proporcionaría beneficios financieros relevantes a Rusia, al tratarse de cargamentos previamente producidos y embarcados.
En paralelo, la Administración de Donald Trump ha adoptado en los últimos meses otras flexibilizaciones puntuales de sanciones energéticas, incluyendo autorizaciones temporales para compras de crudo ruso e iraní, así como congelamiento de leyes marítimas para agilizar el transporte de petróleo a nivel nacional.
EFE