El primer ministro canadiense, Mark Carney, expresó este sábado el apoyo de Canadá a los ataques lanzados este sábado por EE.UU. contra Irán, país al que calificó de "principal fuente de inestabilidad y terrorismo en todo Oriente Medio", y reafirmó "el derecho de Israel a defenderse y a garantizar la seguridad de su población".
"Canadá respalda la actuación de Estados Unidos para impedir que Irán obtenga un arma nuclear y para evitar que su régimen siga amenazando la paz y la seguridad internacionales", declaró en un comunicado el primer ministro canadiense, Mark Carney.
"La posición de Canadá sigue siendo clara: la República Islámica de Irán es la principal fuente de inestabilidad y terrorismo en todo Oriente Medio, tiene uno de los peores historiales de derechos humanos del mundo y nunca debe permitírsele obtener o desarrollar armas nucleares", añadió el líder canadiense.
Canadá destacó que a pesar de las negociaciones diplomáticas, "Irán no ha desmantelado por completo su programa nuclear, no ha detenido todas las actividades de enriquecimiento ni ha puesto fin a su apoyo a grupos terroristas regionales que actúan como fuerzas subsidiarias".
Carney concluyó expresando su solidaridad con el pueblo iraní "en su larga y valiente lucha contra el régimen opresivo de Irán".
Por su parte, el primer ministro de Australia, Anthony Albanese, respaldó este sábado el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, como una medida para evitar que el país obtenga un arma nuclear, como dijo el presidente Donald Trump al justificar la operación militar.
"Apoyamos las medidas de Estados Unidos para impedir que Irán obtenga un arma nuclear y para evitar que siga amenazando la paz y la seguridad internacionales", expresó el laborista en X, donde ratificó su apoyo "al valiente pueblo iraní en su lucha contra la opresión".
A su juicio, el programa nuclear de Irán "constituye una amenaza para la paz y la seguridad mundial".
Albanese recordó sus denuncias de que Irán dirigió en 2024 al menos dos ataques en Australia contra la comunidad judía, por lo que Camberra expulsó al entonces embajador iraní, suspendió las operaciones de la Embajada australiana en Teherán e incluyó al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo.
"Durante décadas, el régimen iraní ha sido una fuerza desestabilizadora mediante sus programas de misiles balísticos y nucleares, su apoyo a agentes armados y sus brutales actos de violencia e intimidación", insistió el australiano.
Además, dijo que el régimen iraní ha desatendido los llamamientos de la comunidad internacional para que respete los derechos humanos y, además, "ha instigado una brutal represión contra su propio pueblo, dejando miles de civiles iraníes muertos".