Una mujer y su hijo fallecieron tras recibir una descarga eléctrica mientras se encontraban en la piscina de una posada en Maragogi, en el litoral norte del estado de Alagoas, Brasil.
Las víctimas fueron identificadas como Luciana Klein, de 39 años, y su hijo Arthur Klein Helfstein, de 11. Ambos eran oriundos de São Paulo y se encontraban de vacaciones. El hecho ocurrió el pasado 4 de febrero en la piscina de la posada Almaré.
El Instituto Médico Forense (IML) de Maceió, citado por el medio G1, confirmó que la causa de muerte fue una descarga eléctrica, descartando la hipótesis inicial de ahogamiento. Según el organismo, los exámenes forenses revelaron “signos evidentes del paso de corriente eléctrica por los cuerpos”, lo que modificó el curso de la investigación.
Tras finalizar las pericias, los cuerpos fueron entregados a la familia para su sepultura. En paralelo, especialistas en ingeniería eléctrica realizaron inspecciones técnicas en las instalaciones de la posada para evaluar el sistema eléctrico y detectar posibles fallas que hayan provocado el accidente.
La Policía Científica también analizó las imágenes del sistema de videovigilancia del área de la piscina con el objetivo de reunir más elementos probatorios. “El conjunto de las pruebas técnicas del IML y del Instituto de Criminalística será incorporado a los informes y remitido a la Policía Civil, responsable de la investigación para esclarecer las responsabilidades del caso”, informó el IML.
De acuerdo con el testimonio de la pareja de Luciana, al llegar al alojamiento notaron que la ducha eléctrica de la habitación no funcionaba. Mientras él se dirigió a la administración para solicitar asistencia, la mujer y el niño fueron a la piscina. Minutos después, ambos fueron encontrados sumergidos en el fondo.
El hombre intentó auxiliarlos y realizó maniobras de reanimación con la ayuda de otros huéspedes, pero madre e hijo fallecieron tras ser trasladados a un centro de emergencias.
La posada expresó su pesar por lo ocurrido y aseguró que está colaborando con las autoridades, mientras la Policía Civil continúa con la investigación para determinar eventuales responsabilidades.