El Gobierno de México inició 2026 con la colocación de 9 mil millones de dólares en bonos internacionales, una operación que la Secretaría de Hacienda calificó como exitosa debido a que la demanda triplicó el monto ofertado. Sin embargo, la emisión reavivó el debate sobre el crecimiento de la deuda pública en un contexto económico todavía frágil.
El economista Alejandro Gómez Tamez, la colocación no es un hecho aislado ni extraordinario, sino parte de una estrategia de financiamiento ya prevista.
“Existe un techo de endeudamiento que debe cumplirse al final del año. Desde 2025 ya se había anticipado que la deuda crecería alrededor de 2 billones de pesos, por lo que este bono es solo una fracción de ese monto”, explicó.
En términos prácticos, añadió, es como cuando una familia sabe que tendrá que endeudarse durante el año y simplemente recibe un primer adelanto del crédito.
El problema de fondo, subrayó el especialista, no es únicamente que se emitan bonos, sino que la deuda siga aumentando sin que el crecimiento económico acompañe ese endeudamiento. Para 2026, las expectativas de crecimiento rondan entre 1.2 y 1.3%, una mejora respecto al año pasado, pero todavía muy por debajo del 2.5 o 3% que México necesitaría para generar empleo formal, reducir la pobreza y fortalecer su infraestructura.
Además, las finanzas públicas enfrentan presiones adicionales. La deuda promedio del gobierno por habitante asciende ya a 137 mil 500 pesos, prácticamente el doble de lo registrado en 2015. A ello se suma un inicio de año complicado para hogares y empresas, marcado por incrementos en impuestos, precios de productos como refrescos y cigarros, y un menor margen para el ahorro tras los gastos de diciembre.
Para Gómez Tamez, mientras no exista un mayor control del gasto público y no se avance hacia una reforma fiscal que incremente los ingresos del Estado, el endeudamiento seguirá creciendo año con año. “La colocación del bono puede ser técnicamente exitosa, pero lo verdaderamente preocupante es que la deuda aumenta más rápido que la capacidad de crecimiento de la economía”, concluyó.