Entre consignas de exigencia de justicia y reclamos por la inseguridad, familiares y amigos de José Antolín Montero Alpírez, exdirector del Hospital Regional de Poza Rica, se manifestaron nuevamente para exigir el esclarecimiento de su asesinato.
A más de una semana del hallazgo del cuerpo, denunciaron la falta de avances por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE) en la investigación del crimen que ha generado impacto en la zona norte de Veracruz.
“No es posible que terminara en un baldío”, expresaron durante la protesta.
El médico fue localizado sin vida el 1 de abril en un predio de la colonia Revolución, días después de haber sido privado de la libertad.
Durante la movilización, Luis Navarrete, amigo cercano de la víctima, señaló que el caso refleja la indignación tanto del sector médico como de la sociedad.
“Estamos aquí porque detestamos este crimen. No es posible que una persona que brindó tanta salud haya terminado en un terreno baldío sin que nadie haya visto nada”, declaró.
La manifestación también evidenció el clima de inseguridad que, señalaron, se vive en Poza Rica, donde el temor forma parte de la vida cotidiana.
Los participantes indicaron que ya no es posible transitar con tranquilidad por las calles y exigieron condiciones para vivir con seguridad.
“Queremos vivir en Poza Rica, no morir en Poza Rica. Nadie está seguro”, expresaron.
Tras más de dos horas de protesta, el contingente se retiró del Palacio Municipal. Posteriormente, la Fiscalía estatalinformó que las diligencias continúan para evitar la impunidad.
Sin embargo, hasta el momento no se han reportado detenciones ni avances claros en las líneas de investigación, lo que mantiene la incertidumbre entre familiares y ciudadanos.
La sociedad civil advirtió que continuará con las movilizaciones y calificó la exigencia de justicia como una lucha por la paz, hasta que los responsables sean llevados ante la ley.