A más de tres meses del desbordamiento del río Cazones, habitantes de la colonia Palmasola, en Poza Rica, denunciaron riesgos sanitarios por vehículos abandonados, agua estancada y acumulación de desechos en un predio cercano al bulevar Lázaro Cárdenas.
Vecinos informaron que en un terreno donde operó un pozo petrolero permanecen más de 20 automóviles y camionetas dañadas o arrastradas por la corriente el pasado 10 de octubre.
Las unidades continúan sin ser retiradas, a un costado del bulevar Lázaro Cárdenas, lo que mantiene condiciones de insalubridad.
Autoridades locales señalaron que cerca de 60 vehículos se encuentran bajo resguardo en espera de que sus propietarios acudan a reclamarlos, sin precisar fechas para el retiro del resto de las unidades del predio.
El estancamiento de agua y lodo en el terreno ha propiciado la proliferación de mosquitos, alertaron los residentes.
Habitantes del sector manifestaron su preocupación por la posible aparición de enfermedades transmitidas por vector, como dengue, zika o chikungunya.
“El agua sigue ahí acumulada y nadie ha venido a limpiar el terreno ni a llevarse los carros”, expresó uno de los vecinos afectados.
Además de los vehículos, el área presenta acumulación de basura y escombros arrastrados por la inundación.
Vecinos indicaron que los desechos no han sido retirados, lo que agrava el riesgo sanitario y ambiental en la colonia.
Las familias de Palmasola señalaron que, a meses del desbordamiento del río Cazones, el saneamiento no ha concluido.
Solicitaron la intervención de las autoridades municipales y estatales para retirar los vehículos, limpiar el predio y reducir riesgos a la salud pública.
Fuente y foto: AVC