La película 'Cobre', del realizador mexicano Nicolás Pereda, obtuvo este domingo el Grand CLaP, la máxima distinción de la cuarta edición del Festival de Cine Latinoamericano de París (CLaP), el único dedicado al cine del conjunto de la región celebrado en la capital francesa.
Estrenada en París, la película de Pereda construye un relato inquietante en torno a un minero cuya vida se ve alterada tras hallar un cadáver de camino al trabajo, en un entorno marcado por la precariedad, la corrupción y una constante ambigüedad entre lo real y lo ficticio.
El año pasado el Gran CLaP fue ex aequo para la chilena 'Cuando las nubes esconden la sombra' de José Luis Torres Leiva, y para la brasileña 'Greice', de Leonardo Mouramateus.
La mención especial de este año fue para 'La corazonada', del chileno Diego Soto, una historia de amor que emerge con delicadeza en medio de un rodaje cinematográfico.
En la sección CLaP de las Universidades, el premio recayó en 'La noche está marchándose ya', de los argentinos Ramiro Sonzini y Ezequiel Salinas, que retrata la soledad de un proyeccionista obligado a vivir clandestinamente en su lugar de trabajo, hasta la creación de un posible vínculo colectivo.
La mención especial distinguió a 'Punku', del peruano Juan Daniel Fernández, una obra de gran libertad formal que combina distintos soportes visuales y transita entre lo real y lo onírico.
El Premio del Público al Largometraje fue para 'Diciembre', del argentino Lucas Gallo, documental que reconstruye la crisis política de 2001 en Argentina y dialoga con problemáticas contemporáneas.
En la categoría de cortometraje, el CLaP fue para 'Frágil como una bomba', del brasileño Tomas Cali, centrado en una migrante cuya vida cotidiana se entrelaza con tensiones internas en un entorno atravesado por lo digital.
La mención especial reconoció a 'Los ciclos', de la uruguaya Micaela Solé, un recorrido sensible por la vida de una mujer a través de distintas generaciones.
El palmarés de esta edición, en la que competían películas de Chile, Argentina, México, Perú, Brasil y Ecuador, confirma el papel del festival como plataforma clave para nuevas miradas del cine latinoamericano, marcadas por el compromiso social, la exploración estética y la emergencia de nuevas voces, según los organizadores.
Este certamen sigue la tradición de citas como el Cinelatino de Toulouse -que tiene una vocación similar de tender puentes entre Francia y Latinoamérica y acumula ya 37 ediciones-, pero hasta la creación del CLaP en 2023 París solo contaba con festivales dedicados a cinematografías latinoamericanas concretas, como la peruana o la colombiana. EFE