La marejada registrada durante el fin de semana provocó pérdidas de entre 30 y 40 por ciento en la pesca de robalo en Boca del Río, debido a que los pescadores tuvieron que suspender sus actividades ante las malas condiciones del mar, informó Margarito Enrique Luna, representante de pescadores del municipio.
Explicó que, aunque no se reportaron afectaciones directas a las embarcaciones, las condiciones del mar impidieron que los pescadores salieran a trabajar durante dos o tres días, lo que repercutió en la captura de esta especie.
Detalló que el tiempo que permanecen sin salir a pescar depende de las condiciones climatológicas, pues cuando estos fenómenos se combinan con eventos de norte, la suspensión de actividades puede prolongarse hasta 15 o 20 días.
“Por la bendición de Dios también no nos tocó con norte”, comentó, al señalar que en esta ocasión el mar se tranquilizó en pocos días y los pescadores pudieron retomar sus actividades.
Margarito Enrique Luna agregó que las lluvias no representan una afectación directa para su trabajo, ya que deben acudir a recuperar sus redes cuando las dejan colocadas en el mar.
Finalmente, indicó que, pese a las pérdidas ocasionadas por la reciente marea baja, la situación para los pescadores de Boca del Río ha sido favorable durante la temporada de captura de robalo, en comparación con otras ocasiones en las que las condiciones del mar han generado mayores complicaciones.
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