¿Te dejaron fuera del testamento? Estas son las razones por las que podrías impugnarlo

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Por: Alexandra Burch

Aunque el testamento representa la última voluntad de una persona respecto a sus bienes, existen circunstancias específicas en las que puede ser impugnado o incluso declarado nulo. Especialistas en derecho y notariado explicaron cuáles son los principales escenarios que pueden generar un conflicto sucesorio.

Durante el programa Periodismo de Análisis de XEU, el abogado Mateo Damián Figueroa, el notario público número 59, Israel Ramos Mange, y el expresidente del Colegio de Notarios, Daniel Cordero, señalaron que no basta con tener un documento testamentario para asumir que este será válido en cualquier circunstancia.

El testamento público abierto, uno de los más utilizados, es el acto jurídico mediante el cual una persona expresa ante un notario, de manera libre y revocable, su voluntad sobre lo que deberá ocurrir con sus bienes, derechos y obligaciones después de su muerte.

¿En qué casos puede impugnarse?

Los especialistas explicaron que existen diferencias entre revocar, declarar nulo o considerar inoficioso un testamento, conceptos que no deben confundirse.

La revocación ocurre cuando el propio testador decide modificar o sustituir su voluntad. Una persona puede otorgar un nuevo testamento las veces que considere necesario durante su vida.

En términos generales, el testamento posterior puede dejar sin efecto al anterior, aunque también es posible que conserve determinadas disposiciones del documento previo si así queda expresamente establecido.

Por ello, no necesariamente el primer testamento que una familia tiene en sus manos es el que tendrá validez. En caso de existir varios documentos, es necesario verificar cuál fue el último otorgado y registrado.

En cambio, un testamento puede ser impugnado por causas de nulidad cuando existen elementos que ponen en duda que la voluntad expresada haya sido realmente libre y válida.

Entre estos casos se encuentra la posibilidad de que el testador haya sido obligado, amenazado o sometido a algún tipo de presión o coacción para disponer de sus bienes de determinada manera.

También pueden surgir conflictos cuando existen dudas sobre la capacidad del testador al momento de otorgar el documento o cuando se presentan irregularidades que afectan su validez jurídica.

Un hijo puede quedar fuera del testamento, pero hay una excepción

Uno de los puntos que puede generar mayor conflicto familiar es que una persona decida dejar sus bienes únicamente a uno de sus hijos.

Los especialistas aclararon que, en principio, tener varios hijos no obliga al testador a repartir sus bienes entre todos, ya que existe libertad testamentaria. Una persona puede decidir beneficiar a uno, a varios o incluso a alguien que no sea familiar.

Sin embargo, existe una situación particularmente importante: el llamado hijo preterido, es decir, aquel que fue omitido del testamento.

Israel Ramos Mange explicó que es recomendable que el testador manifieste en el documento quiénes son todos los hijos que ha procreado, aunque finalmente decida no dejarles bienes.

La omisión de un hijo puede generar un procedimiento para solicitar la nulidad del testamento, dependiendo de las circunstancias y de lo establecido por la legislación aplicable.

Por ello, los especialistas recomendaron revisar cuidadosamente las actas de nacimiento del testador y de sus hijos antes de elaborar el documento.

¿Y si el testador estaba casado?

Otro punto que suele generar confusión es el derecho del cónyuge cuando existe un testamento que beneficia únicamente a uno de los hijos.

Los especialistas explicaron que estar casado no significa necesariamente que el cónyuge pueda impugnar el testamento por el simple hecho de no haber sido incluido como heredero.

Si el matrimonio se encuentra bajo el régimen de sociedad conyugal, primero debe determinarse cuáles bienes forman parte de dicha sociedad.

En términos generales, el cónyuge conserva la parte que legalmente le corresponde de los bienes pertenecientes a la sociedad conyugal, mientras que el fallecido puede disponer mediante testamento de la parte de su patrimonio que le corresponde.

Por ejemplo, si un inmueble forma parte de la sociedad conyugal y corresponde 50 por ciento a cada cónyuge, el fallecimiento de uno de ellos no significa que pueda disponer mediante testamento de la totalidad del inmueble. Su voluntad testamentaria recaería sobre la parte que le pertenece.

En cambio, los bienes que una persona tenía antes del matrimonio o que adquirió por determinadas vías, como una herencia o donación, pueden tener un tratamiento distinto y deben analizarse de acuerdo con las circunstancias particulares.

¿Qué pasa si aparece otro testamento?

Otro de los problemas frecuentes ocurre cuando, después del fallecimiento, familiares presentan diferentes versiones del testamento.

Los especialistas señalaron que es fundamental realizar la búsqueda correspondiente ante las autoridades registrales para determinar si existe un testamento posterior.

Tener en casa un testimonio notarial no necesariamente significa que ese sea el documento vigente. La revisión de los registros permite conocer si el fallecido otorgó posteriormente otro testamento o realizó alguna modificación.

Por ello, antes de iniciar una sucesión testamentaria, es necesario verificar cuál fue la última voluntad registrada del fallecido.

¿El testamento puede ser inoficioso?

Los especialistas también diferenciaron la nulidad del llamado testamento inoficioso.

Este último se presenta en determinados supuestos previstos por la legislación civil, particularmente cuando existen personas respecto de las cuales el testador tenía una obligación alimentaria y esta no fue atendida mediante las disposiciones testamentarias correspondientes.

Es decir, que un testamento sea considerado inoficioso no significa necesariamente que todo el documento sea inválido; sus efectos deben analizarse conforme a las disposiciones legales aplicables y las circunstancias de cada caso.

La importancia de revisar las actas antes de testar

Mateo Damián Figueroa recomendó que antes de acudir con el notario se revisen las actas de nacimiento del testador y de sus hijos.

Errores en nombres, fechas u otros datos registrales pueden generar complicaciones posteriormente, por lo que contar con documentación actualizada puede ayudar a prevenir conflictos durante el proceso sucesorio.

Los especialistas insistieron en que la mejor manera de evitar disputas familiares es elaborar correctamente el testamento, informar al notario sobre la situación familiar y patrimonial y dejar claramente establecida la voluntad del testador.

El testamento no es inamovible

Finalmente, Daniel Cordero recordó que México cuenta con una amplia libertad testamentaria y que una persona puede modificar su testamento mientras tenga capacidad para hacerlo.

El testador puede cambiar a sus herederos, modificar la distribución de sus bienes o incluso revocar completamente su voluntad anterior.

Por ello, un testamento no puede impugnarse simplemente porque un familiar considere injusta la repartición. Para cuestionar su validez deben existir causas jurídicas que puedan acreditarse dentro del procedimiento correspondiente.

Los especialistas recomendaron acudir con un notario o abogado para analizar cada caso concreto, particularmente cuando existen varios testamentos, hijos omitidos, conflictos entre herederos o dudas sobre la capacidad o libertad con la que fue otorgado el documento.

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