Al acudir a las playas unos de los riesgos más importantes son las pozas o hoyos que se forman y que pueden provocar caídas fatales, por lo que es importante que los visitantes identifiquen las zonas de riesgo y no se metan a nadar en esos tramos, señaló el experto en Protección Civil, Jorge Roberto Rojas.
Refirió que cualquier cuerpo de agua —ya sean playas, ríos, arroyos, balnearios o lagunas— representa un riesgo inherente. Aunque durante todo el año, las autoridades, despliegan operativos y personal para la prevención de ahogamientos, la seguridad depende en gran medida de que los visitantes respeten las indicaciones correspondientes.
En los accesos a las playas de la zona conurbada de Veracruz y Boca del Río existe señalética con recomendaciones clave: evitar que el agua rebase la cintura, no nadar cerca de las escolleras, esperar un mínimo de dos horas después de comer antes de ingresar al agua, no descuidar a los menores de edad y evitar el ingreso bajo los efectos del alcohol.
Asimismo, recordó que el horario de vigilancia del personal guardavidas es de 10:00 de la mañana a 6:00 de la tarde. Fuera de este horario, se coloca la bandera roja en las torres, lo que indica que no existen condiciones de seguridad para ingresar al mar, debido a factores como las corrientes de resaca o la presencia de pozas.
Las pozas son formaciones que funcionan como una especie de albercas naturales ocultas dentro de la playa.
El peligro de estas estructuras radica en que una persona puede ir caminando tranquilamente con el agua a la altura de la cintura y, de un momento a otro, caer de golpe en uno de estos huecos, los cuales pueden alcanzar profundidades de hasta dos metros.
Si el bañista no sabe nadar o pierde el control, la situación suele generar pánico, lo que incrementa significativamente el riesgo de ahogamiento.
Estas albercas naturales suelen formarse de manera habitual en las inmediaciones de las escolleras, así como en los espacios comprendidos entre una escollera y otra.
Dado que su ubicación puede variar, el personal de guardavidas realiza un recorrido todas las mañanas al iniciar sus labores para identificar las pozas y las corrientes de resaca del día. Una vez localizadas, delimitan las zonas de peligro con banderas rojas y letreros de prohibición.
Exhortó a la población a ubicar la torre de guardavidas más cercana al llegar a la playa para consultar sobre las condiciones específicas del área y garantizar una estancia segura.