El golpe de calor en las mascotas de casa no pueden regular su temperatura interna, comentó Amílcar Meza Rodríguez, presidente de ARCA Wameru y presidente de la Asociación estatal de médicos veterinarios, FADYS.
En entrevista para XEU Noticias, el veterinario Amílcar Meza Rodríguez explicó que la temperatura normal de un perro es de entre 37.5 a 39.2 grados y en un gato de 38 a 39.5 grados.
Ante esto, dijo que una de las maneras de evitar que la mascota sufra un golpe de calor es dejarla en un espacio amplio, ventilado y con sombra.
"Puede ser un espacio amplio, pero si no tiene mucha sombra y no tiene ventilación, el golpe de calor aunque sea el espacio amplio, les va a llegar".
Por otro lado, recomendó a las personas que si van a pasear a su mascota, lo hagan cuando ya haya bajado el sol y que esté más fresca la noche.
Pide a las personas que si las mascotas sufran algún golpe de calor, pueden ponerle trapos con agua fresca en la casa, pero no helada.
Agregó que para saber si la mascota está sufriendo golpe de calor pueden ser infecciones bacterianas, virales y que el animal esté en un alto estrés o nerviosismo.