La mañana de este jueves ex trabajadores del extinto Sistema de Agua y Saneamiento (SAS) marcharon para exigir solución al conflicto laboral que inició hace 10 años, cuando se entregó la concesión de agua a Grupo MAS.
Los manifestantes salieron de las antiguas instalaciones del organismo ubicadas en Colón en el Fraccionamiento Reforma; avanzaron hacia Díaz Mirón y después se incorporaron a la avenida Independencia.
Angélica Navarrete, líder y vocera de la agrupación, señaló que hasta el momento los ex empleados no han tenido respuesta a sus liquidaciones a cerca de mil trabajadores, de los cuales 40 de ellos han fallecido.
"Si ellos nos hubieran ofrecido una negociación para liquidación lo hubiéramos analizado pero no; somos alrededor de mil trabajadores todavía en la lucha porque ha 30 trabajadores de confianza con nosotros que no fueron liquidados".
Le pidieron a la gobernadora, Rocío Nahle; y a la presidenta municipal, Rosa María Hernández Espejo, su intervención para que a través del Cabildo rescindan el contrato a Grupo MAS y a ellos se les haga justicia.
Sostuvo que los ex trabajadores siguen apoyando a Morena y a la 4T, desde hace varios años esperando que pronto los volteen a ver y les respondan sus demandas.
Acusó que el exgobernador, Cuitláhuac García, les mintió prometiéndoles que les resolvería la problemática y durante los seis años que gobernó Veracruz no cumplió, pese a que el compromiso fue público.
"Sí nos engañó; porque no hizo nada, al contrario, después no nos quiso dar la cara".
¿Se sienten utilizados?
"No, no por todos, por él (Cuitláhuac García) especialmente porque nosotros lo apoyamos pero no hizo justicia, no nos vamos a quedar ahí esperando si hizo o no hizo".
Después llegaron al zócalo de la ciudad de Veracruz, con pancartas y lonas hicieron un mitin frente al Palacio Municipal lanzando consignas en contra de la empresa concesionaria.
Poco después de las 10:00 horas la lluvia arreció y provocó que se disiparan y resguardaran en los bajos el edificio.
El Sistema de Agua y Saneamiento de Veracruz era el organismo público encargado de administrar el servicio de agua potable en el puerto. Hace una década, el gobierno decidió entregar esa concesión a Grupo MAS, una empresa privada.
Con ese cambio, cientos de trabajadores del SAS quedaron desempleados y, según denuncian, sin recibir las liquidaciones que les correspondían conforme a la ley.
Lo que en su momento pudo resolverse en meses se convirtió en un litigio eterno. Los afectados señalan que:
Con la llegada de Rocío Nahle a la gubernatura y de Rosa María Hernández Espejo a la presidencia municipal, los ex trabajadores del SAS ven una nueva ventana de oportunidad.