El presidente de Israel, Isaac Herzog, afirmó que la sociedad israelí atraviesa un "proceso de brutalización" y calificó a los colonos violentos de Cisjordania ocupada como "turba sin ley", en un contundente discurso este domingo en Jerusalén donde también condenó las agresiones contra cristianos y musulmanes.
"Ojalá pudiera hablar hoy de unidad", dijo Herzog en la ceremonia de entrega del Premio a la Unidad de Jerusalén, antes de denunciar que en la sociedad israelí "se está infiltrando un terrible proceso de brutalización", de "normalización" y, en algunos casos, de "enorgullecimiento de la violencia".
"Estamos presenciando una terrible ola de violencia perpetrada por una turba sin ley en Judea y Samaria", afirmó usando el término bíblico de Cisjordania, actos que, añadió, "profanan nuestro hogar y se apartan de toda norma básica: moral, legal o judía".
Según la organización palestina Comisión de Resistencia contra el Muro y los Asentamientos, las tropas israelíes y los colonos llevaron a cabo 1.819 ataques en Cisjordania solo durante el pasado mes de marzo.
En lo que va de 2026, más de 37 palestinos han muerto por fuego israelí en ese territorio palestino ocupado, según el recuento de la ONG israelí B'Tselem.
Herzog identificó patrones de ataques contra los habitantes palestinos de Cisjordania, pero también contra símbolos del cristianismo y del islam, así como contra personas detenidas, interrogadas o sospechosas de haber cometido delitos.
"Estamos expuestos a una conducta vergonzosa y repugnante por parte de extremistas contra cristianos y musulmanes que viven entre nosotros, como si la moral básica de los seres humanos, o los mandamientos de la Torá [...] no tuvieran ningún significado", recordó Herzog.
Actualmente, existe un clima de creciente hostilidad hacia los cristianos en Israel, según datos de la organización israelí interreligosa Rossing Center, que documentó un ascenso del 63 % en los episodios de acoso contra cristianos durante 2025.
En las últimas semanas, ciudadanos israelíes han proferido varios ataques contra religiosas y símbolos cristianos en Jerusalén, después de que el Gobierno de Benjamín Netanyahu prohibiera a la Iglesia católica celebrar el Domingo de Pascua en la parte vieja de la ciudad.
Además, durante la invasión terrestre del sur del Líbano que comenzó en marzo, varios soldados israelíes se grabaron profanando y vandalizando estatuas de vírgenes, iglesias y otros ítems relacionados con el cristianismo.
"Está prohibido dañar a personas de otras religiones y sus símbolos", insistió este domingo el presidente israelí. EFE