El Gobierno cubano afirmó este viernes que quiere transformar el mercado de la isla "aceleradamente" para ofrecer un entorno "más competitivo, atractivo, moderno y ágil" para los inversionistas extranjeros.
Así lo expresó el primer ministro, Manuel Marrero, en la clausura de la 41 Feria Internacional de La Habana (Fihav 2025), en la que a principios de esta semana el Ejecutivo insular presentó un paquete de medidas para facilitar la inversión internacional, según informó el portal oficialista Cubadebate.
Entre las medidas anunciadas en el marco de Fihav figuran la participación del "capital extranjero" en el sector bancario y financiero, así como que las empresas foráneas en Cuba puedan contratar directamente a sus trabajadores sin estar obligados a pasar por una empleadora estatal.
Además, incluyen la creación de nuevas zonas especiales de desarrollo, la simplificación de los procesos para la aprobación de negocios, incentivos en el sector inmobiliario y el acceso de las formas foráneas a la compra de combustibles en divisas y su importación.
En su discurso ante los participantes en la Feria, Marrero señaló que las decisiones recién anunciadas "abren un horizonte real de oportunidades; buscan agilizar la evaluación y aprobación de los negocios, ampliar los espacios para el capital foráneo, y promover alianzas más flexibles y eficientes con las entidades nacionales".
"La voluntad política está definida: queremos y lo vamos a lograr: que hacer negocios en Cuba sea cada vez más sencillo, más rápido y más seguro", enfatizó.
En este sentido, dijo que la isla avanza hacia un proceso "más profundo de perfeccionamiento de su modelo económico".
La Feria comenzó el pasado lunes con la participación de 715 compañías en representación de 52 países, entre ellas 268 empresas cubanas de diversos sectores, tanto estatales como de gestión privada, según informaron sus organizadores.
Como resultados han destacado acuerdos de tres nuevos negocios con capital extranjero -dos para producir alimentos y uno para luminarias- y la firma de 14 cartas de intención, cuatro contratos comerciales, un acuerdo y un memorando de entendimiento.
Cuba intenta atraer la inversión extranjera para reactivar una economía profundamente deprimida por los efectos de la pandemia de la covid-19, el endurecimiento de las sanciones estadounidenses y los errores de planificación y aplicación en las políticas económica y monetaria que han agravado problemas estructurales de la economía insular.
La caída del turismo y de la entrada de remesas por vías formales ha reducido el acceso a divisas del Estado cubano, que a la vez tiene un gran déficit comercial porque la isla importa el 80 % de lo que consume.
La economía cubana se ha contraído un 11 % en los últimos cinco años, padece una elevada inflación, escasez de productos y bienes básicos (alimentos, medicinas, combustible), a lo que suman prolongados apagones diarios, una creciente dolarización y la migración masiva.
Con información de EFE