La reciente decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de declarar ilegales los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump ha reabierto el debate sobre la división de poderes y sus efectos económicos, tanto en Estados Unidos como en sus socios comerciales.
En entrevista para XEU, el economista Luis Martínez explicó que el fallo es relevante porque confirma los límites constitucionales del Ejecutivo. “En cualquier democracia republicana, lo principal es la división de poderes”, señaló. Recordó que, como se enseña desde la educación básica, “el legislativo hace leyes, el ejecutivo las ejecuta y el judicial analiza la legalidad de todo en conjunto”.
Martínez subrayó que en Estados Unidos el Congreso tiene la facultad exclusiva de crear impuestos. “Un arancel es poner un impuesto para los bienes que vienen de otro lugar. Básicamente son impuestos a productos importados”, afirmó. Por ello, consideró que el entonces presidente “excedió su autoridad” al sostener que los aranceles no eran impuestos y que podía imponerlos bajo argumentos de emergencia.
En el plano económico, el especialista indicó que se abre la puerta a posibles reembolsos a importadores, aunque aclaró que no es un proceso automático. “Es un reembolso potencial (…) Estados Unidos todavía va a buscar rutas legales para que esto no pase”, advirtió. Además, recordó que en la práctica “quien paga el arancel final es el usuario final”, por lo que devolver esos recursos sería complejo.
Tras el fallo, Trump anunció un arancel global del 10% bajo otra figura jurídica, la Ley de Comercio de 1974. Para Martínez, esto anticipa una nueva batalla legal: “Trump va a seguir intentándolo y muy posiblemente esto vuelva a pasar a tribunales”. Agregó que cuando “la política pasa a ser tribunales”, se genera incertidumbre que puede frenar el comercio internacional.
En cuanto al impacto para México, consideró que la resolución representa un alivio indirecto, especialmente en sectores como el acero y el aluminio. Sin embargo, matizó que se trata de “una externalidad positiva”, ya que México no influyó en la decisión judicial.
Finalmente, Martínez destacó que el fallo demuestra la vigencia de los contrapesos institucionales en Estados Unidos. “Vemos cómo la división de poder realmente está apoyando a que la democracia tenga frenos y contrapesos”, dijo. En contraste, advirtió que la falta de autonomía entre poderes en otros países puede afectar no solo la democracia, sino también la confianza de inversionistas: “Si hay algo que los inversionistas extranjeros necesitan es la certidumbre de los contratos”.